jueves, 13 de octubre de 2011


COMENTARIO DEL PROFESOR ESPAÑOL FRANCISCO MARTÍNEZ BOUZAS

"REINCIDENCIAS": LA DORMIDA MAREA DE ANA ROSA BUSTAMANTE

Reincidencias
Ana Rosa Bustamante
Ediciones Kultrún, Valdivia (Chile), 2011, 97 páginas.



Si es verdad lo que afirma Wallace Stevens de que el poeta “crea el mundo hacia el cual nos volvemos de manera incesante e inconsciente e insufla  vida  a las ficciones supremas sin las cuales seríamos incapaces de concebir el mundo”, entonces resulta claro que el trabajo escritural de poesía de Ana Rosa Bustamante es capaz de ayudarnos a contrarrestar el laberinto de la experiencia dada, su impasibilidad, presentándonos una vívida y luminosa experiencia de aquel. Las palabras de la poeta efectúan ese milagro. Por algo los poetas de este Finisterrae desde el que escribo, repiten que la poesía es la gran verdad y el gran milagro del mundo y Roland Barthes nunca cesó de pensar que la literatura crea la realidad de la palabra.
Un saludo pues a este libro por estas “reincidencias” de Ana Rosa Bustamante que, partiendo de una actitud abierta y liberadora, no solamente expresa la emoción, sino que la absorbe lingüísticamente. Un libro que nos llega en sazón, maduro, sutil o abiertamente combatiente, todo depende de gustos y lecturas. Combate por la memoria, por la recuperación de las voces del pasado. Afirmación de la diversidad como esencia de la vida, de la sabiduría y de los bríos femeninos, de la pasión, porque en los versos de Ana Rosa Bustamante hay una inusual geografía de intensidades emocionales.
Su trabajo escritural, cuyo hilo conductor, continuidad de sus dos libros anteriores (Nuestra Piel Ancha de Fuego, 2007, Vita Clamavi, 2009), es la representación de de la visión femenina en sus múltiples formas de estar en el mundo. La mujer, sobre todo, como icono de fuerza y de voluntad, una condición heredada quizás por sus genes y de los mitos de la tierra dura e inhóspita del desierto de Atacama que acompañó sus primeros soplos de vida. La mujer, así mismo, plena de sensualidad florida y de erotismo, impronta, se me ocurre, de una geografía y de una cultura de litoral, mecida de ebriedad marina y de los febriles aguaceros de la ciudad de Valdivia, que se repiten trescientos días al año y todos los años. En la poesía de Ana Rosa Bustamante se capta la pertenencia a un lugar, o mejor dicho su sentir esa pertenencia con el valor sacramental con el que antiguamente se vivía el paisaje, preñado de signos que implicaban un sistema de la realidad que transcendía las realidades visibles.

Ana Rosa Bustamante

En los versos de Ana Rosa Bustamante se halla toda la sensualidad del mundo y se expresa en la voz de la mujer a la que le han exigido multiplicidad de roles adscritos o adquiridos: la mujer-madre, la mujer-ternura, la mujer-lucha, la mujer-objeto de deseo, la mujer-sometida. Un mujer, sin embargo, que se rebela, que renuncia a permanecer recluida, a la espera, tejiendo y destejiendo, cual Penélope odiseica, y grita y se impone, porque hoy su signo y su futuro es navegar, en esa “mar ancha perla / desvestida y sola / soy su dormida marea / pero mi sangre se agolpa como esa loba / voluptuosa espuma / desnuda bajo la sombra”.
Convencido de que esta es la substancia que enciende el fuego lírico de Ana Rosa Bustamante, recorro sus versos, versos de un buen nivel sostenido y algunos ciertamente luminosos y muy sensoriales: esa amada estatua que en la senectud ya no encontramos; el murciélago invitado a mi quimera, su nido reseco en el que nos quedamos a vivir. Los poemas indómitos de la segunda parte con textos marcados en femenino. O las estrofas, testimonios del miedo y del pavor, de la tercera, una recuperación de la mujer ultrajada de todos los siglos y de todos los territorios. La mujer que también incuba deseos y fuegos y sueños de esa cuarta parte rotulada precisamente así: “Erotismo”.
Se me ocurre apelar a Proust y traer a cuento a Deleuze para ponerle el broche a esta lectura del poemario de Ana Rosa Bustamante: ella, como poeta, inventa dentro de una lengua nueva…extrae nuevas estructuras gramaticales y sintácticas. Saca a la lengua de los caminos trillados y la hace delirar. Es una vidente, una colorista y un músico porque sabe explotar la música propia de la escritura y los efectos de colores y sonoridades que se elevan por encima de las palabras (Gilles Deleuze, Crítica y clínica, página 9)

                                        

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Poemas de Reincidencias

MEDIANOCHE

“Engalanada gocé las serpentinas como luna
en las lluvias
así mujer,
nublé los días siguientes y que nadie supiera
la rivalidad de estos huesos
con lo de otra sus huesos;
la fortaleza de incluirla madre dulce clara de sus hijos,
yo la golfa que enhebra una historia a más historias
no privé a la berma de la noche azul de su presencia
ni de los caminos retiré las piedras,
tantos baches placenteros,
porque entre la paja de una acera y los bosques del
cemento
bebí en las fuentes bebí rotunda y sinvergüenza
a pesar de las miserias
de las inertes,
de las señoras.”

IMPUNIDAD

“Así me dijo: ábrete como el loto
en la laguna
para sacarte el barro,
abre las piernas
como los pollitos en la cocina
antes de ponerlos al horno:
mis pies marcaban los hemisferios
donde el jote
escapó en mi volantín,
la calle que nunca veía las lluvias se quedó
en mis zapatos,
mis calcetines volaban en el cielo
y la sombra gemía
entre los alborotados árboles
sus dedos me enfriaban bajo la ropa
yo sentía su rasguño.
El silencio inmenso de la casa
mugía en mis sienes
las baratas arañaban los rincones
que guardarían los secretos
y la sangre usurpadora,
el impostor del dulce cuerpo
del pequeño cuerpo
se quedó en mi niñez
y yo
rompiendo caracoles
así,
cuando los machaco
esa baba escurre
y en mi oído
un resuello.”

(Ana Rosa Bustamante, Reincidencias, páginas 23 y 56)



“LA DOBLE RESISTENCIA QUE ES” REINCIDENCIAS
(Notas sobre el último poemario de Ana Rosa Bustamante)
Por Antonio Arroyo Silva


El pasado  jueves 13 de octubre del presente se presentó el poemario de Ana Rosa Bustamante Reincidencias  en la sala de la Municipalidad de Valdivia (Chile). Libro publicado por la editorial Kultrun y financiado por CONARTE de la corporación cultural de dicha comunidad.
Me parece una novedad el hecho de que la obra haya sido prologada yendo más allá de los cánones del ensayo y sumergiéndose desde la apertura de la obra en el territorio de la poesía. Desde la visión que la poeta mexicana de Chiapas Ambar Past tiene no sólo de Ana Rosa y de su poética, con  lo cual  desde el principio se nos abre un amplio horizonte de diálogo textual y extratextual. Así la poeta le dice :

En su nido reseco me quedé a vivir…
Me hice templo de Ana Rosa Bustamante.
¡Oh, si fuera un sueño!
o una luz anónima
donde reincide.

La poesía como sueño y reincidencia, el lector y poeta que reconoce la habitación de la poeta y entra de su mano. Hacerse templo de la poeta cuando se lee, eso es prologar con poesía.

Jorge Rodríguez Padrón en su artículo sobre la poesía de la mujer en Hispanoamérica El barco de la luna, dice que sería un débil soporte considerar la poesía de la mujer como un soporte meramente biográfico si en esta mujer-poeta lo autobiográfico no se transforma en padecimiento del lenguaje, es decir, en una forma de apurar la lengua para que diga una experiencia. Es el caso de nuestra autora, el recuerdo se hace en este bello poemario es carne del poema. Una suerte de transposición y de trasvase desde un lado al otro de la escritura: desde el corazón al papel y donde la tinta es sangre del asombro.
No entiende el que escribe la memoria vertida en el poema por nuestra poeta como una lista de conocimientos, experiencias…pues ella sabe muy bien que la poesía no es el arte de un saber predeterminado. Tampoco la receta para obtener la certeza, sino todo lo contrario: la poesía (y en este caso la suya) es la expresión de la incertidumbre que a veces llega a ser desasosiego y a veces afirmación y celebración de esa mal llamada finitud. Vivimos y no nos reconocemos seres vivos, de carne y hueso, sino seres que han de trascender esa cárcel que es la vida y su entorno. Así que para abrir el poemario reconocerse humana y afirmarse mujer con todas las implicaciones terrenas, con todos los desasimientos de los dogmas impuestas a la mujer, es un tremendo acto de rebeldía de Ana Rosa Bustamante. Además nuestra autora demuestra que, si bien La Poesía es por sí mismo mujer, no es preciso separar la escritura según los géneros. La poesía, a pesar de ser un ser viviente y pertenecer a este mundo, va más allá, hacia un equilibrio inusitado y envolvente. Una doble resistencia, ante unos esquemas impuestos por una sociedad patriarcal y ante el sometimiento a las mismas. Ver que su lenguaje es fronterizo y optar por la vía del asombro y el atrevimiento, desde lo más íntimo del ser femenino hasta su análisis de la realidad. Como a las grandes poetas de nuestro territorio lingüístico, a Ana Rosa Bustamante

Por qué no he podido a pesar de los embustes
reconocer que no soy capaz,
no soy capaz de sostener sola esta tierra,
esto de sentirme responsable del mundo
que si partiera este planeta con un escupitajo
causando una avalancha
nadie me indicaría con el dedo extendido,
creyéndome la espada guardada siglos sin filo,
esos hombres,
esos hombres no son más que reyes de una vez
que pusieron precio a la lindura oliéndome
el perfume de la flor sujeta en mi oreja,
y así adivinaron,
huyeron.
No fui yo quién maldijo al mundo,
por mi culpa no se labora con el sudor de la muerte,
corté la rama entre brumas no miré la cáscara
y salí de las auroras dulces
sangrando entre las piernas
sin quejidos,
sin placer.


De esta manera, desde el reconocimiento de sus limitaciones, desde la asunción del peso que supone para la memoria lo que ha supuesto ser mujer, y toda la carga que la sociedad del hombre ha puesto sobre su piel, nuestra poeta emprende su viaje persistente, reincidente  desde su propia habitación. A través de una geografía que está más allá del espacio y el tiempo (simplemente porque desde esas magnitudes se reconocen los canteros y los relojes individuales del lector, se va extendiendo una eficacia expresiva). Ahí están los ríos de una intimidad comulgante, una sexualidad patentizada al mismo tiempo con el atrevimiento y el asombro de una mujer que no teme a caer al abismo.
Una característica muy importante que observo es el despojamiento de la carga ideológica referentes al feminismo tan al uso. Una constante (diría) que la une  (cada una con su voz) a la última poesía de la poeta también chilena Astrid Fugellie. Poéticamente, a mí entender, este despojamiento se suma a la eficacia expresiva, pues no limita ni establece, sólo enuncia y sobre todo “hace ver” no ya la realidad establecida sino todas las realidades. Es verdad, detrás de toda estética fluye una ética, pero que mejor ética que la de no mentir, como dice Olvido García Valdés. Que mejor ingrediente para crear conciencia, hacer que la poesía sea mujer y, como dice Ambar Past en su prólogo-poema, que mejor manera de hacernos templo con Ana Rosa Bustamante y con su verdad.


Sardina,- Gáldar- Canarias.
12 de octubre de 2011.



NOTA: Con la primera parte del enunciado que titula esta reseña Jorge Rodríguez Padrón principia su célebre artículo El barco de la luna. Clave femenina de la poesía hispanoamericana, publicado en Fundación para la Cultura Urbana, Caracas, 2005. El artículo también es citado en el interior de mi reseña

domingo, 2 de octubre de 2011



¿ Quién es Ana Rosa Bustamante ?
Ambar Past / Chiapas, México.


Ana Rosa Bustamante es ¿Talismán,
Ultramar Bajo la Lluvia?
«No», dice Ana Rosa,
«no fui yo.
Yo nací mujer.
Áspid en un rincón…»
¿Cuántas veces mueve el aire la luciérnaga antes de morir?
¿Ana Rosa es la maga blanca que duerme a mi lado
que besó en todos los clítoris?
Ana Rosa es una loba negra y extiende sobre mí su crin cómplice…
Ana Rosa es ancha perla desvestida y sola.
Soy su dormida marea.
Ana Rosa alza su voz de hierros que punzan
entre báculos inútiles.
En medio de las ruinas
todo es aceptable.
Si el mundo es un insecto
soportable, ¿Ana Rosa es la Piedra Escrita?
¿Se queman las letras en el dorso de sus manos?
No leí esto que escribo,
pues la sangre hiede y mancha…
Nadie me contó,
ni lo leí…

Abismo agudo de tu lengua.
Toca la paz de mis labios….
Yo rescato tu voz,
rescato tu boca entre miserias.
Voy sintiendo que se escarcha una sanguijuela en mi cerebro.
¿Qué mueca dulce dormía en su traje blanco ensangrado?
En su nido reseco me quedé a vivir…
Me hice templo de Ana Rosa Bustamante.
¡Oh, si fuera un sueño!
o una luz anónima
donde reincide.


LIBRO EDITORIAL KULTRUN DE VALDIVIA FINANCIADO POR CONARTE, CORPORACIÓN CULTURAL MUNICIPAL DE VALDIVIA, 
PRESENTACIÓN EL JUEVES 13 DE OCTUBRE, 2011, A LAS 19 HORAS. EN LA SALA PROVINCIA DE LA I. MUNICIPALIDA DE VALDIVIA. 



lunes, 26 de septiembre de 2011

El abismo


La oscuridad involucra a las cosas rescatables
que  tanteamos hasta herirnos los dedos y persistimos en buscarlas
hasta embriagarnos,
porque abandonados temblamos gélidos
entre rocas que nos contarían la dura verdad,
las abrazamos como el sol ilumina a las flores de las tumbas,
disimula el breve hueso
que es polvo esparcido al abismo,
que mi boca con la lengua relamiéndola
pareciera urdir señales,
                                              azores, 
                                                              supuestos
y no caer nuevamente en aquel pozo estrellado.

Hoy,
como siempre,
tu desayuno en la mesa,
mientras
sobresaltadas siluetas se niegan a las alas malheridas,
a las flores blancas, a la piedra dura.

La oscuridad podría ser tu resurrección

domingo, 25 de septiembre de 2011

Lapsus calami 2

Ansiosamente, siempre ansiosamente, escuchando las cabezas desesperadas de tanto extraño decadente en mi corazón que se deshace haciéndome pedazos el mundo, ese mundo lejano, extraño, que  debo cada día rehacer para mi solaz,  digo solaz no digo alegría sino un sosiego que me permita sobrevivir serenamente, no librarme de  emociones, ni lucir ante otros mi satisfacción, por temor a mostrar mis fantasmas, sólo quiero nacer y  encender fuegos  que me quemen, no para morir calcinada sino saber que la vida consumió lo que quiso de mí y la muerte me sorprenda vacía, ya no haya nada que sacar, que vaciar,  porque tampoco puedo decir sufrir, porque sufrir es marchar tanteando lados para esperar, como siempre, lo que no sabemos y nos duele.

THE ABYSS



The dark things involving redeemable
so many fingers to hurt us and we persist in looking
to get drunk,
abandoned because icy shiver
between rocks that would tell the hard truth,
that we embrace as the sun illuminates the flowers from graves
concealed the short bone
dust that is scattered into the abyss
my mouth with his tongue licking
seems to signal,
sing,
seal
not to fall into that pit again crashed.

today
as always,
your breakfast on the table,
while
silhouettes startled deny being badly injured wings,
with white flowers, stone hard.

The darkness could be your resurrection.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Quien, sobre un elevado escaño en las exequias vocifera el panegírico, hace alarde y olvida al festejado,  su corbata fina, la alabanza general.

nube

Wordle: Bethany A

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DAVID FERNANDO DUKE - PINTOR SALVADOREÑO

DAVID FERNANDO DUKE - PINTOR SALVADOREÑO
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