sábado, 22 de octubre de 2011

de Reincidencias



TIEMPO


Si entendiera
por qué la fugaz paciencia me va durando menos,
la noche con el ruido del zinc,
la luna y
todos los astros
parecieran romper la curvatura de mis sienes
ese tramo dinamitado
que creo estar pisando
y no puedo abrir las rutas,
ni desviar la que avanzo o retrocedo,
eso es,
repartir el pan entre nadie,
el trasiego en mi silencio
es el trino en la mañana al despertar
y la memoria se me encoge,
los acontecimientos
gritan.
No sé qué puerta debo cerrar
no sé qué cortina descorrer
qué tiempo el que se pierde.


CAMPO ELÍSEO


Yo voy al final
entre los gritos de las alcurnias
que reclaman,
porque inclinados somos de esta fuente,
humildes corolas que crecen
bajo
incógnitas siluetas que no dan sombra,
solos en lábil cornisa trizada
y cubierta de trozos humanos
que compraron la fachada.
Su campo Elíseo,
úlcera dulce que despliega sus jirones
de carne en la cellisca,
absceso permanente que reniega el parto
de luz exuberante,
refugio despótico que impone su vacuo
parlamento de sobrevivencia,
el tramo erosionado del acanto
en el abismo
y el acanto absorto
en el vapor.


VOLVER A VIVIR


Cerca el crepúsculo
los gestos iluminados,
los valles abren
su vientre negro
y yo vuelco mi rostro a las refriegas escondidas.
La usura es el único intercambio entre los vivos
y el colmillo blando sigue su oficio lento.
Prolijo roído que arde en las uñas descalzas,
mientras el otro amanecer
nos haga lucir el hilo
para cubrir nuestros temblorosos pies,
no hay escapatoria de lugar sombrío entre fósiles,
recógete en mi regazo,
esperemos la nueva luna
en mitad de la huida,
unas negras hienas que corren
y nos amedrentan el discernimiento.
Inspiremos los reductos mínimos de los verdes
movimientos del aire,
y logremos sumergirnos
en el cáliz trisado
en el sedimento del vino
de algún templo
abandonado,
y volver a vivir.

Entrevista para al Diario Austral sobre Reincidencias


-  ¿Cuál es el tema que mueve la publicación?
La mujer que convive en todos los sectores, con toda su expresión y sus roles. 

- ¿A juzgar por el título, estás volviendo la mirada hacia algo en específico?
La inclusión de la mujer en esta sociedad ha mejorado, pero aún falta por lograr igualdad de derechos y  apreciación a su condición femenina no  igual al hombre, la mujer no es igual al hombre, se dirá que lo sabemos, sin embargo el doble discurso es permanente. La mujer, (es una sinécdoque) no significa que todas, pero en general, está subordinada sicológicamente ante el marido, los hijos, el trabajo y la sociedad, sea por hábito  o  por imposición.  Converso en todas partes y frecuentemente con mujeres de todo estrato social, mi poesía no es un manifiesto, es un decir íntimo llegado desde mi exterior.
La mujer está interesada en el contingente social, por muy lejano que sea, es capaz de sobrellevar las funciones en la sociedad, pero siempre surge como ser desde sí misma, bien podría decir que todos los seres humanos surgimos de nosotros mismos, pero hay una presión mayor en el hombre a ser partícipe de los aconteceres y los fenómenos sociales, de allí que son mayoría en todas partes, y la mujer no quiere dejar de ser puntal en la familia, cuántas mujeres trabajan, muchísimas,¿ pero cuántas con un salario digno?, la carga es mayor.

Reincidencias, la mujer avanza y vuelve, porque a la mujer le dicen  sí y luego le demuestran que no, la mujer cobija la vida, pero no puede decidir sobre su cuerpo, la mujer siente miedo por sus hijos, por la ausencia, la soledad, por ser aún recriminada si se explaya eróticamente, sobre la mujer lesbiana dicen:   respeto la opción, pero escucho cuchichear de ella con vulgaridad. Me dirán que son temas ya pasados, bueno, digo y lo confirmo asertivamente que no. 

- ¿En qué etapa de tu vida escritural te encuentra la llegada de este nuevo libro?
Diría que es mi primer libro, y voy encontrando una voz poética que me ha llegado sin casi buscarla, diría descubriéndola.  Un despegue mi trabajo profesional,  y estoy contenta que se esté reconociendo mi oficio que ejecuto diariamente varias horas.  

- ¿Qué diferencia sustancial podrías establecer entre ‘Reincidencias’ y tu anterior publicación en términos de madurez como autora?
Como dije, puedo verlo como mi primer libro,  yo soy amante de la retórica, de la estética y se notaba, pero ahora, estoy en una etapa de reflexión, he allí la diferencia, no estoy jugando con las palabras ahora, quizás no sea objetiva, pueden otros decir más.  No me atemoriza la crítica, al contrario.  

martes, 18 de octubre de 2011



IX


Todo será razón para punzar en la piedra hacia la cima,
mientras los pies tantean la posición inequívoca
hacia el desplome,
con  la testaruda esperanza de volverse pájaro
y
aún así,
arrancarse las alas.




X


Merodeo sobre el fuego apagado
 o la ceniza tibia,
entre ausentes atrincherados en sombríos coros.
Las nebulosas de Mamalluca casi pegadas al polvo se estrellan difuminadas
y opacan a las estrellas  diáfanas,
las que me inclinan hacia el abismo misterioso,
iluminando mi corazón y entregándome la miel sobre una ortiga.

Moléculas de mi carne y la carne y el siseo del fuego, del aire y la tierra limitan
mi existencia
en el dorado de la espiga que me enzarza por dentro ,
su viento de julio que la arrasa,

están mis ojos cerrándose poco a poco
y yo estiro mis dedos,
para retirar la nieve de la flor.

Limito en el sueño,
 mientras mis huellas de animal místico rugen en el silencio,
pues otro olfato contará el error que me invalidó entre las máscaras.

Soy víbora avasallada que sin embargo nadie impide sus mudas
 ni se arrastra por el mismo suelo,
y acuna al monstruo del agua
sus horripilantes crías.

¿Quién alimenta esta noche?

sábado, 15 de octubre de 2011


RASTRO 1

Fue así que abrí los ojos y henchí sin darme cuenta el pecho,  concurrí a contemplar por las veredas semioscuras y beligerantes a los hombres y mujeres entre mastodontes de polvo endurecido, relatando sus  nacimientos nuevos,  sus celebraciones, su algarabía sudada, su mueca tensa y su mano que busca la posición estética en alguna parte del cuerpo, en el cuello, la cintura, cadera o cualquier sitial donde anclarla.   Miran ellos  la inmensa oscuridad sobre su cabeza,luego  inclinan los ojos  hacia sus pies que arrastran alguna piedrecilla.  

jueves, 13 de octubre de 2011


COMENTARIO DEL PROFESOR ESPAÑOL FRANCISCO MARTÍNEZ BOUZAS

"REINCIDENCIAS": LA DORMIDA MAREA DE ANA ROSA BUSTAMANTE

Reincidencias
Ana Rosa Bustamante
Ediciones Kultrún, Valdivia (Chile), 2011, 97 páginas.



Si es verdad lo que afirma Wallace Stevens de que el poeta “crea el mundo hacia el cual nos volvemos de manera incesante e inconsciente e insufla  vida  a las ficciones supremas sin las cuales seríamos incapaces de concebir el mundo”, entonces resulta claro que el trabajo escritural de poesía de Ana Rosa Bustamante es capaz de ayudarnos a contrarrestar el laberinto de la experiencia dada, su impasibilidad, presentándonos una vívida y luminosa experiencia de aquel. Las palabras de la poeta efectúan ese milagro. Por algo los poetas de este Finisterrae desde el que escribo, repiten que la poesía es la gran verdad y el gran milagro del mundo y Roland Barthes nunca cesó de pensar que la literatura crea la realidad de la palabra.
Un saludo pues a este libro por estas “reincidencias” de Ana Rosa Bustamante que, partiendo de una actitud abierta y liberadora, no solamente expresa la emoción, sino que la absorbe lingüísticamente. Un libro que nos llega en sazón, maduro, sutil o abiertamente combatiente, todo depende de gustos y lecturas. Combate por la memoria, por la recuperación de las voces del pasado. Afirmación de la diversidad como esencia de la vida, de la sabiduría y de los bríos femeninos, de la pasión, porque en los versos de Ana Rosa Bustamante hay una inusual geografía de intensidades emocionales.
Su trabajo escritural, cuyo hilo conductor, continuidad de sus dos libros anteriores (Nuestra Piel Ancha de Fuego, 2007, Vita Clamavi, 2009), es la representación de de la visión femenina en sus múltiples formas de estar en el mundo. La mujer, sobre todo, como icono de fuerza y de voluntad, una condición heredada quizás por sus genes y de los mitos de la tierra dura e inhóspita del desierto de Atacama que acompañó sus primeros soplos de vida. La mujer, así mismo, plena de sensualidad florida y de erotismo, impronta, se me ocurre, de una geografía y de una cultura de litoral, mecida de ebriedad marina y de los febriles aguaceros de la ciudad de Valdivia, que se repiten trescientos días al año y todos los años. En la poesía de Ana Rosa Bustamante se capta la pertenencia a un lugar, o mejor dicho su sentir esa pertenencia con el valor sacramental con el que antiguamente se vivía el paisaje, preñado de signos que implicaban un sistema de la realidad que transcendía las realidades visibles.

Ana Rosa Bustamante

En los versos de Ana Rosa Bustamante se halla toda la sensualidad del mundo y se expresa en la voz de la mujer a la que le han exigido multiplicidad de roles adscritos o adquiridos: la mujer-madre, la mujer-ternura, la mujer-lucha, la mujer-objeto de deseo, la mujer-sometida. Un mujer, sin embargo, que se rebela, que renuncia a permanecer recluida, a la espera, tejiendo y destejiendo, cual Penélope odiseica, y grita y se impone, porque hoy su signo y su futuro es navegar, en esa “mar ancha perla / desvestida y sola / soy su dormida marea / pero mi sangre se agolpa como esa loba / voluptuosa espuma / desnuda bajo la sombra”.
Convencido de que esta es la substancia que enciende el fuego lírico de Ana Rosa Bustamante, recorro sus versos, versos de un buen nivel sostenido y algunos ciertamente luminosos y muy sensoriales: esa amada estatua que en la senectud ya no encontramos; el murciélago invitado a mi quimera, su nido reseco en el que nos quedamos a vivir. Los poemas indómitos de la segunda parte con textos marcados en femenino. O las estrofas, testimonios del miedo y del pavor, de la tercera, una recuperación de la mujer ultrajada de todos los siglos y de todos los territorios. La mujer que también incuba deseos y fuegos y sueños de esa cuarta parte rotulada precisamente así: “Erotismo”.
Se me ocurre apelar a Proust y traer a cuento a Deleuze para ponerle el broche a esta lectura del poemario de Ana Rosa Bustamante: ella, como poeta, inventa dentro de una lengua nueva…extrae nuevas estructuras gramaticales y sintácticas. Saca a la lengua de los caminos trillados y la hace delirar. Es una vidente, una colorista y un músico porque sabe explotar la música propia de la escritura y los efectos de colores y sonoridades que se elevan por encima de las palabras (Gilles Deleuze, Crítica y clínica, página 9)

                                        

…………………………

Poemas de Reincidencias

MEDIANOCHE

“Engalanada gocé las serpentinas como luna
en las lluvias
así mujer,
nublé los días siguientes y que nadie supiera
la rivalidad de estos huesos
con lo de otra sus huesos;
la fortaleza de incluirla madre dulce clara de sus hijos,
yo la golfa que enhebra una historia a más historias
no privé a la berma de la noche azul de su presencia
ni de los caminos retiré las piedras,
tantos baches placenteros,
porque entre la paja de una acera y los bosques del
cemento
bebí en las fuentes bebí rotunda y sinvergüenza
a pesar de las miserias
de las inertes,
de las señoras.”

IMPUNIDAD

“Así me dijo: ábrete como el loto
en la laguna
para sacarte el barro,
abre las piernas
como los pollitos en la cocina
antes de ponerlos al horno:
mis pies marcaban los hemisferios
donde el jote
escapó en mi volantín,
la calle que nunca veía las lluvias se quedó
en mis zapatos,
mis calcetines volaban en el cielo
y la sombra gemía
entre los alborotados árboles
sus dedos me enfriaban bajo la ropa
yo sentía su rasguño.
El silencio inmenso de la casa
mugía en mis sienes
las baratas arañaban los rincones
que guardarían los secretos
y la sangre usurpadora,
el impostor del dulce cuerpo
del pequeño cuerpo
se quedó en mi niñez
y yo
rompiendo caracoles
así,
cuando los machaco
esa baba escurre
y en mi oído
un resuello.”

(Ana Rosa Bustamante, Reincidencias, páginas 23 y 56)



“LA DOBLE RESISTENCIA QUE ES” REINCIDENCIAS
(Notas sobre el último poemario de Ana Rosa Bustamante)
Por Antonio Arroyo Silva


El pasado  jueves 13 de octubre del presente se presentó el poemario de Ana Rosa Bustamante Reincidencias  en la sala de la Municipalidad de Valdivia (Chile). Libro publicado por la editorial Kultrun y financiado por CONARTE de la corporación cultural de dicha comunidad.
Me parece una novedad el hecho de que la obra haya sido prologada yendo más allá de los cánones del ensayo y sumergiéndose desde la apertura de la obra en el territorio de la poesía. Desde la visión que la poeta mexicana de Chiapas Ambar Past tiene no sólo de Ana Rosa y de su poética, con  lo cual  desde el principio se nos abre un amplio horizonte de diálogo textual y extratextual. Así la poeta le dice :

En su nido reseco me quedé a vivir…
Me hice templo de Ana Rosa Bustamante.
¡Oh, si fuera un sueño!
o una luz anónima
donde reincide.

La poesía como sueño y reincidencia, el lector y poeta que reconoce la habitación de la poeta y entra de su mano. Hacerse templo de la poeta cuando se lee, eso es prologar con poesía.

Jorge Rodríguez Padrón en su artículo sobre la poesía de la mujer en Hispanoamérica El barco de la luna, dice que sería un débil soporte considerar la poesía de la mujer como un soporte meramente biográfico si en esta mujer-poeta lo autobiográfico no se transforma en padecimiento del lenguaje, es decir, en una forma de apurar la lengua para que diga una experiencia. Es el caso de nuestra autora, el recuerdo se hace en este bello poemario es carne del poema. Una suerte de transposición y de trasvase desde un lado al otro de la escritura: desde el corazón al papel y donde la tinta es sangre del asombro.
No entiende el que escribe la memoria vertida en el poema por nuestra poeta como una lista de conocimientos, experiencias…pues ella sabe muy bien que la poesía no es el arte de un saber predeterminado. Tampoco la receta para obtener la certeza, sino todo lo contrario: la poesía (y en este caso la suya) es la expresión de la incertidumbre que a veces llega a ser desasosiego y a veces afirmación y celebración de esa mal llamada finitud. Vivimos y no nos reconocemos seres vivos, de carne y hueso, sino seres que han de trascender esa cárcel que es la vida y su entorno. Así que para abrir el poemario reconocerse humana y afirmarse mujer con todas las implicaciones terrenas, con todos los desasimientos de los dogmas impuestas a la mujer, es un tremendo acto de rebeldía de Ana Rosa Bustamante. Además nuestra autora demuestra que, si bien La Poesía es por sí mismo mujer, no es preciso separar la escritura según los géneros. La poesía, a pesar de ser un ser viviente y pertenecer a este mundo, va más allá, hacia un equilibrio inusitado y envolvente. Una doble resistencia, ante unos esquemas impuestos por una sociedad patriarcal y ante el sometimiento a las mismas. Ver que su lenguaje es fronterizo y optar por la vía del asombro y el atrevimiento, desde lo más íntimo del ser femenino hasta su análisis de la realidad. Como a las grandes poetas de nuestro territorio lingüístico, a Ana Rosa Bustamante

Por qué no he podido a pesar de los embustes
reconocer que no soy capaz,
no soy capaz de sostener sola esta tierra,
esto de sentirme responsable del mundo
que si partiera este planeta con un escupitajo
causando una avalancha
nadie me indicaría con el dedo extendido,
creyéndome la espada guardada siglos sin filo,
esos hombres,
esos hombres no son más que reyes de una vez
que pusieron precio a la lindura oliéndome
el perfume de la flor sujeta en mi oreja,
y así adivinaron,
huyeron.
No fui yo quién maldijo al mundo,
por mi culpa no se labora con el sudor de la muerte,
corté la rama entre brumas no miré la cáscara
y salí de las auroras dulces
sangrando entre las piernas
sin quejidos,
sin placer.


De esta manera, desde el reconocimiento de sus limitaciones, desde la asunción del peso que supone para la memoria lo que ha supuesto ser mujer, y toda la carga que la sociedad del hombre ha puesto sobre su piel, nuestra poeta emprende su viaje persistente, reincidente  desde su propia habitación. A través de una geografía que está más allá del espacio y el tiempo (simplemente porque desde esas magnitudes se reconocen los canteros y los relojes individuales del lector, se va extendiendo una eficacia expresiva). Ahí están los ríos de una intimidad comulgante, una sexualidad patentizada al mismo tiempo con el atrevimiento y el asombro de una mujer que no teme a caer al abismo.
Una característica muy importante que observo es el despojamiento de la carga ideológica referentes al feminismo tan al uso. Una constante (diría) que la une  (cada una con su voz) a la última poesía de la poeta también chilena Astrid Fugellie. Poéticamente, a mí entender, este despojamiento se suma a la eficacia expresiva, pues no limita ni establece, sólo enuncia y sobre todo “hace ver” no ya la realidad establecida sino todas las realidades. Es verdad, detrás de toda estética fluye una ética, pero que mejor ética que la de no mentir, como dice Olvido García Valdés. Que mejor ingrediente para crear conciencia, hacer que la poesía sea mujer y, como dice Ambar Past en su prólogo-poema, que mejor manera de hacernos templo con Ana Rosa Bustamante y con su verdad.


Sardina,- Gáldar- Canarias.
12 de octubre de 2011.



NOTA: Con la primera parte del enunciado que titula esta reseña Jorge Rodríguez Padrón principia su célebre artículo El barco de la luna. Clave femenina de la poesía hispanoamericana, publicado en Fundación para la Cultura Urbana, Caracas, 2005. El artículo también es citado en el interior de mi reseña

domingo, 2 de octubre de 2011



¿ Quién es Ana Rosa Bustamante ?
Ambar Past / Chiapas, México.


Ana Rosa Bustamante es ¿Talismán,
Ultramar Bajo la Lluvia?
«No», dice Ana Rosa,
«no fui yo.
Yo nací mujer.
Áspid en un rincón…»
¿Cuántas veces mueve el aire la luciérnaga antes de morir?
¿Ana Rosa es la maga blanca que duerme a mi lado
que besó en todos los clítoris?
Ana Rosa es una loba negra y extiende sobre mí su crin cómplice…
Ana Rosa es ancha perla desvestida y sola.
Soy su dormida marea.
Ana Rosa alza su voz de hierros que punzan
entre báculos inútiles.
En medio de las ruinas
todo es aceptable.
Si el mundo es un insecto
soportable, ¿Ana Rosa es la Piedra Escrita?
¿Se queman las letras en el dorso de sus manos?
No leí esto que escribo,
pues la sangre hiede y mancha…
Nadie me contó,
ni lo leí…

Abismo agudo de tu lengua.
Toca la paz de mis labios….
Yo rescato tu voz,
rescato tu boca entre miserias.
Voy sintiendo que se escarcha una sanguijuela en mi cerebro.
¿Qué mueca dulce dormía en su traje blanco ensangrado?
En su nido reseco me quedé a vivir…
Me hice templo de Ana Rosa Bustamante.
¡Oh, si fuera un sueño!
o una luz anónima
donde reincide.


LIBRO EDITORIAL KULTRUN DE VALDIVIA FINANCIADO POR CONARTE, CORPORACIÓN CULTURAL MUNICIPAL DE VALDIVIA, 
PRESENTACIÓN EL JUEVES 13 DE OCTUBRE, 2011, A LAS 19 HORAS. EN LA SALA PROVINCIA DE LA I. MUNICIPALIDA DE VALDIVIA. 



nube

Wordle: Bethany A

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DAVID FERNANDO DUKE - PINTOR SALVADOREÑO

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