lunes, 31 de agosto de 2015



1
El sol atraviesa el visillo
y el silencio de mis ojos, 
la profunda herida
la sangre, 
hora aletargada golpeándome,
me dice levántate,
reanima las  heridas con la sangre coagulada
para las costras que beben 
con ganas 
con iracunda soberbia,
con garras
antes que cierren las cicatrices
sin haber habido venganza.
Es mi sed  
de linfa pura y dulce para mi páncreas
y mi sed sexual
no se morigere  en la rutina de muertes
de todo tipo,
porque no he de halagar la insípida agua de los días
donde contigo sumergí  la retina 
en los plumajes albinos 
que me cierra al sol la mirada 
pura del lodo
donde   bebimos el placer.


2


En el bar hay supuestos dibujos que descifro,
una luna roja en un espejo 
que maldice
a los amantes infieles,
hay árboles creciendo sin hojas adentro,
le cuelgan dibujos y máscaras,
y fotografías tuyas. 
y me vuelvo loca de pasión porque te escapas. 
La llovizna enturbia mi rumbo y 
mi piel tiembla como el pavimento 
cuando pasan los vehículos
después de un partido de fútbol
y parecieran amenazarme  con un arma blanca,
más blanca que mis instintos.
Y estaré dispuesta a morder el filo
para asustarte, cuando haya bebido 
la última copa que robé al cantinero.


3


Mi abrumador recodo 
juega con el sol que atemoriza.
Tibieza pura,  
intacta como el placer devorado,
fina como una lisa almohada no escrita aún,
yo soy lasciva. 
Cuando acudo a la feria a comprar la fruta,
me la dan pelada y le polvorean azúcar,
nada qué decir. 
Pero, llevo nombres espeluznantes
enredados en mis hojas blancas 
que cada noche escribo,
y algunas horas en el día mientras cocino,
las letras van hinchándose
de zoológicos y mordidas
que no me cuesta expresar
visualmente.
Aquí,
la ensalada que te gusta,
la fruta de mar que perfuma.
Hay que buscar la funda con buena memoria
que no le tema al sol,
que el frío no nos dejé callar  
porque yo buscaré las artimañas 
para que  esta noche no insomne en vano.




SOLEDAD


La soledad abunda en el decoro de las mesas.

La soledad del patio, la del muro, la del olivo

bajo el sol de la barda moliendo los pétalos de las margaritas,

la soledad, esa soledad que se desgaja en sus vísceras,

la huacha, la macabea del cuento, la muda del barrio.

El cucharón en la olla saca apenas, el raspado,

y el respiro 
se ahoga con el pedazo

de carne

que no alcanzó a masticar. 
la soledad busca como llamar la atención 
en un cine a oscuras, 
en un carnaval, 
la soledad tiene tantas bocas 
y otras caras. 

jueves, 27 de agosto de 2015

Montmartre



Toma mi copa.
El ginebra misterioso de esta noche

es el sendero de la ira

y somos  dos animalillos sobrevivientes
en una  lluvia 
que afuera  susurra monótona,

somos dos 
que vierten sus copas llenas en la alfombra

ya palpitante

y no te acuerdas  de Montmartre,

las pinturas de la calle  con sus contornos desnudos
y la sensualidad lejana, 


el de la mano apretada en ese pecho y
el aire húmedo       los pasos lentos     la algarabía ajena,  

qué  tiempos esos 
cuando otro lugar era más luz que nuestro insípido jolgorio,

que no volveríamos tan pronto,

que la nieve nos quemaría el corazón. 

Hay dolor acumulado  ¿no es cierto?

esa noche  frente a la  torre,


mientras esperábamos alguna noticia

profunda bajo el paraguas.  

¡Salud¡ el tiempo no se baña en cualquier

río, 
cuando los dos vertemos espuma en la derrota.

miércoles, 26 de agosto de 2015

HOJARASCA









La hoja que se mueve en la ventana gris hace muecas verdes de sed
y me veo nuevamente  entre un montón de piedras
al fondo del patio.
Yo jugaba con insectos y ninguna flor germinaba
las serpientes imploraban dejarla morir para sus lenguas.
Y me les unía por alguna razón.
Un día en una tarde lánguida desperté aplastada por las hojas
al lado de  un arbusto con su sombra fresca,
arrimada como al viento una boca con sed, 
una mano rompió  mi garganta
y mi cuerpo sangraba, 
oí los motores  que arreciando se alejaban
desperté con  mi cabeza  rasmillada
por  la tierra 
y el sol horas más tarde. 
Ahora
gime un esqueleto deslisándose tras de mí
y no me vuelvo a mirar
porque le temo a esa garra que me atrapa
y me aplasta,
huyendo ruidosamente por la calle.

nube

Wordle: Bethany A
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DAVID FERNANDO DUKE - PINTOR SALVADOREÑO

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